miércoles, 30 de agosto de 2017

Las seis palabras divisoras del país

“Declaro non grato a Iván Velásquez”, dijo Jimmy Morales, y dividió al país. “No descarto la opción militar en Venezuela”, dijo Donald Trump, y acabó con la unidad latinoamericana contra Maduro. Son similares en cuanto a los efectos terribles. Dos horas después, en Guatemala ya se sabía del “shock” del Secretario General de la ONU, y la reacción del Departamento de Estado, así como de la Unión Europea, cuyos embajadores fueron a hacer presencia frente a la CICIG, y se agregaron la Conferencia Episcopal, las iglesias evangélicas y la USAC.  Se fueron tres ministros y el canciller fue separado por no acuerpar el desatino, con lo cual el tema de Belice quedó sepultado. La reunión de gabinete fue tormentosa. Pero aún hubo más.
A las 16 horas, Morales salió por cadena nacional a asegurar su apoyo a la CICIG, presionado por las reacciones adversas. En esto sin duda influyeron la posición del CACIF y de la Asociación de Amigos del País y la Cámara de Industria. La Corte de Constitucionalidad, en decisión dividida, aceptó el amparo provisional contra la decisión, la cual es discutible, y mucho. Algunos comenzaron a insinuar una victoria ideológica, lo cual es absurdo, porque semejante yerro no resiste cualquier señalamiento. Los defensores señalan, con razón, el derecho del presidente de tomar decisiones, pero alguien como él, con sus errores y mentiras, no puede justificar de ninguna manera sus acciones en una supuesta defensa de la dignidad nacional.
Ayer fue un día smilar al serranazo. Dividió al país de manera tajante, porque la interpretación es simple: apoyar al presidente es favorecer a los corruptos, pues saldrán beneficiados. Y hacer lo mismo con quienes lo critican significa el apoyo incondicional de la CICIG. En ambos casos, casi con ceguera. Los analistas de cualquiera de los dos lados pusieron sus cartas sobre la mesa, lo cual es bueno para saber a qué atenerse. A todo esto se agregaron un par de docenas de memes y de chistes por redes sociales, algunos simpáticos pero con lo lamentable de quitar seriedad a cómo deben verse las cosas fundamentales. Al humor negro o a la terquedad presidencial pertenece la idea de no ver los efectos económicos en el riesgo país por el “cicigazo”.
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Según Jimmy Morales, llamar a conferencia de prensa para denunciar a personas acusadas de corrupción constituye una presión indebida, así como publicarlo por los medios informativos. Esto es perverso, realmente, porque trata de atacar a la prensa independiente, pero no a aquella interesada, como él, en la continuación de la impunidad, y en su caso, de cobrarse una acción contra sus familiares cercanos, quienes resultaron afectados negativamente porque los coloca como culpables. Pero sobre todo, Guatemala salió de nuevo en la prensa internacional como un país donde reina la impunidad y por ello quienes se ven afectados no descansan en su meta de terminar con la CICIG.
Es muy pronto para poder predecir los acontecimientos inmediatos y mediatos. Me irrita la división, la polarización ciudadana, así como los intentos de ver las críticas o los apoyos como una prueba de respaldar ciegamente a la contraparte. Esta vez, el mandatario consultó con su gabinete o simplemente obedeció a quienes lo controlan. Es indispensable darse cuenta de un hecho: en todo caso, es una batalla ganada, pero el conflicto bélico –en sentido figurado, claro— continuará. La poca asistencia de ayer al parque no debe verse como un rechazo o como una victoria populares, según el caso. Ya no hubo banderas rojas ni arcoirescas, tontamente enviadas a saber por quién. Temo la polarización y el riesgo de violencia inducida. Todo comenzó por culpa del presidente.

viernes, 18 de agosto de 2017

Corrientes del Pensamiento Económico






Las Corrientes del Pensamiento Económico Eduardo Pompei La economía, como toda Ciencia Social, posee dos características que la diferencian de otros tipos de ciencias: − La imposibilidad de experimentar1 o por lo menos de lograr certeza en la predicción de los resultados en base a experimentaciones controladas. − La pertenencia del investigador al universo que estudia, esto hace inevitable que las normas y valores del mismo interfieran en sus conclusiones. De manera tal que la combinación de la falta de certeza, con los puntos de vista propios de cada economista, hace inviable la existencia de una verdad única -aunque a algunos les cueste aceptarlo- y nos obliga a estudiar la economía teniendo en cuenta la existencia de distintas corrientes del pensamiento. Por este motivo en este anexo se tratará de sintetizar la descripción de las corrientes fundamentales de la Teoría Económica, con el fin de que sea comprensible para el alumno que recién comienza sus estudios universitarios. 



Smith justificaba su reivindicación de dejar en libertad las relaciones de intercambio entre los hombres. El libre juego de las motivaciones nombradas conduce a un equilibrio natural. Cada individuo al buscar su provecho individual “es conducido por una mano invisible a promover un fin que no entraba en su propósito”, el bienestar general. Dice al respecto: “nunca he sabido que hiciesen mucho bien aquellos afectos a trabajar por el bien público.” Todo esto da pie a uno de los fundamentos del pensamiento liberal acerca de la libre interacción entre oferentes y demandantes en los mercados, sin ningún tipo de intervenciones estatales en los mismos. 

David Ricardo fue el continuador del trabajo iniciado por Smith. Se destacó por su aporte a través de la Teoría de la Renta Diferencial de la Tierra4 , en la cual demuestra que la economía inglesa, mediante el elevado arancelamiento a la importación de granos estaba estimulando la acumulación de la clase terrateniente en detrimento de la clase capitalista. 


Juan B. Say  Según Eric Roll, Say se consideró siempre a sí mismo como un intérprete de Adam Smith. Su Tratado de Economía Política (1803) pretendía ser una exposición sistemática de las principales ideas de Smith. Uno de sus aportes más destacados y consistentes con las ideas del economista escocés fue lo que se dio en llamar la Ley de Say,

Thomas Malthus Malthus es muy citado habitualmente por su preocupación acerca del crecimiento poblacional. Planteaba que mientras la población crecía en progresión geométrica, los alimentos sólo lo hacían en progresión aritmética. Para él existían frenos positivos y negativos al crecimiento poblacional: los primeros eran la restricción moral que limitaba el coeficiente de natalidad 

http://www.uba.ar/webnueva/image/materiales/Econom%C3%ADa/corrientes_pensamiento.pdf

















https://www.econlink.com.ar/escuelas-economicas